¿Puede el método científico estudiar toda la experiencia humana?

Cuando hablamos de ciencia solemos pensar en el conocimiento más sólido del que disponemos. Y es cierto. El método científico ha permitido avances extraordinarios en medicina, física, biología o psicología, transformando nuestra calidad de vida como ninguna otra herramienta de investigación había conseguido antes.

Precisamente por ello, cuando una terapia complementaria no dispone de suficiente evidencia científica, es comprensible que surjan preguntas sobre su eficacia.

Pero quizá exista una cuestión aún más interesante:

¿Estamos preguntando únicamente si una terapia funciona, o también si el método con el que intentamos estudiarla es adecuado para comprender todo aquello que afirma abordar?

Esta pregunta no pretende cuestionar el valor de la ciencia. Al contrario. Pretende reflexionar sobre el alcance de cualquier forma de conocimiento.